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Distopías y utopías educativas: Black Mirror y För det vidare

No soy muy aficionado a las series de TV, quizá porque no tengo la paciencia como para que me enganchen. Sin embargo, he visto en el iPad la trilogía Black Mirrror (Channel 4, 2011), una «barbaridad genial» compuesta por tres episodios autónomos: «The National Anthem», «15 Millions Merits» y «The Entire History of You».

La trilogía es obra de Charlie Brooker y pertenece al género de las distopías tecnológicas: implantes de memoria que transmiten la vida en tiempo real durante generaciones, loops que suscitan discusiones que se retroalimentan, nuevas formas de violencia basadas en memes…

En el fondo, se trata de una sucesión de imágenes distópicas que encierran en sí mismas reflexiones perturbadoras sobre lo que la tecnología nos puede deparar en un futuro. No hay nada superficial ni gratuito en esas 3 horas:

Mientras tanto, en Suecia, sigue adelante el proyecto För det vidare («Necesitamos buenos profesores»), impulsado por la Skolverket (la Agencia Nacional Educativa sueca).

Entre las iniciativas del proyecto, me llaman la atención los clips en los que gente joven pero ya conocida en la sociedad sueca (cantantes, futbolistas, actores, etc.) recuerdan a sus profesores ( y sus profesores los recuerdan a ellos) y se encuentran para darse las gracias por haber salido adelante juntos.

Un ejemplo, la presentadora de TV Cissi Wallin le agradece a su maestra Ann-Marie, lo mucho que ha hecho por ella.

Y así nos movemos, entre la distopía y la utopía, entre lo que puede ser y lo que queremos que haya sido. Y como siempre, depende de nosotros que sea de una forma o de otra.

    Espero escribir pronto más ideas sobre För det vidare en Caos Ordenado Relativo.

Kristofer Flensmarck publica su nuevo libro de poemas en #BKFF

Entiendo que es un asunto demasiado local, ya que se trata de un poeta que publica en sueco y que no tiene proyección fuera de Suecia, pero me ha llamado la atención por lo novedoso.

El caso es que Kristofer Flensmarck (Escania, 1976) empieza a publicar en Twitter esta noche (a partir de las 21:00 horas) su nuevo libro, bajo el hasthag #BKFF.

El poemario se llama Ingmar Bergman Kristofer Flensmarck Fragment (#BKFF), «sonata para dos instrumentos: Ingmar Bergman y Kristofer Flensmarck». Se editará en papel en otoño, en edición limitada. La obra trata de la crisis personal de Flensmarck (con divorcio de por medio) en el contexto de la muerte de Bergman en 2010, y de la subasta de sus bienes. Se trata de poemas que hablan del amor, el arte y el desencanto.

He leído muy poco de Flensmarck, que me parece un poeta líquido, posmoderno, alguien capaz de mezclar un realismo descarnado con ciertas técnicas de la música pop (Brian Eno o Mogwai son dos de sus referencias) o del cine de Michael Haneke y Gus Van Sant. Interesa, pero cansa.

Se considera representante de la nueva «dokumentärlyrik» («poesía documental») sueca. En Almanacka (2009), por ejemplo, los poemas son transcripciones de notas de la agenda de su abuela (poesía encontrada»). Y hace unas semanas publicó Navigation (2011), que se basa en los artículos de la Wikipedia que tratan sobre transporte marítimo.

Marcelino. Español para suecos antes del boom turístico

Rebuscando papeles y vinilos en los mercados de pulgas de Estocolmo, me he topado con un par de singles 45 rpm titulados «Marcelino. Spansk nybörjarkurs» («Marcelino. Un curso de español para principiantes», 1965).

Se trata de unos diálogos dramatizados dirigidos al «radioyente» sueco, obra de Trinidad Sánchez-Maza. Desconozco la identidad de la autora, que parece ligada a la Radio Sueca (Sveriges Radio) entre finales de los 50 y finales de los 70, sobre todo en la producción de programas de aprendizaje del español.

Tampoco sé cuándo se grabaron los diálogos, ni dónde (he visto 1965 como fecha de edición en alguna parte). Mi impresión es que debieron grabarse con posterioridad a 1954 (año de aparición de «Marcelino Pan y Vino», en cuyo protagonista posiblemente se inspira), y pensando en un turismo que aún no era el de sol y playa.

En la Biblioteca Real de Estocolmo he visto que Trinidad Sánchez-Maza es autora de otro curso radiofónico de español para suecos: «Un día es un día : spansk språkkurs i radio sommaren 1961» (Estocolmo, Sveriges Radio, 1961, 88 páginas). Este manual está ilustrado por Olof Nessle, y contó con la colaboración de Joaquín Herráiz. En 1968 publica también «De vacaciones : spanska för turisten», en colaboración con Börje Söderlund. Son materiales de mucho interés.

He abierto una bandcamp con lecciones de Marcelino, que espero que vaya creciendo a medida que tenga acceso a más materiales. El sonido que es de baja calidad, con muchos huevos fritos, pero en este momento no tengo los medios técnicos para mejorarlo.

Tengo mucha curiosidad por este tema, así que si alguien sabe más sobre el mismo, me encantará conocer más datos. El «Marcelino» de Trinidad Sánchez-Maza me parece una obra de gran calidad literaria y radiofónica, así como llena de agudas observaciones sobre la realidad española de la época.

What does the software?

Esta semana me estoy mudando de despacho, y aprovecho para recordar una ilustración que tengo colgada en el tablón de la oficina, del estupendo ilustrador Hugh MacLeod:

 

software

Y precisamente hoy George Siemens nos recuerda que esto del Conectivismo no tiene nada que ver con la tecnología… A través de Kentaro Toyama lo dice por enésima vez: «Technology is not the answer»

Vayan aplicándose el cuento los de las pizarras digitales.

Un himno edupop para el «cloud computing»

Fin de semana. La facción yeyé de NodosEle sigue aportando canciones a su tracklist de «himnos edupop» (no perdérsela).

Como por aquí vivimos en la nube (y en las nubes), y apenas usamos herramientas de escritorio, hemos añadido esta gran versión (toma remixado de contenidos) del «Get Off Of My Cloud» de los Rolling Stones. El cover es de Sonia (1964), y lo adoptamos como himno edupop del «cloud computing». La canción tiene 3 partes:

  • la del detergente. Sonia se muestra firme partidaria del software libre.
  • la del astronauta. Sonia se muestra firme partidaria de la libertad y la neutralidad de la red. Internautas v. austronautas de la Sgae.
  • la del que llama por teléfono. Sonia vive en «lifestreaming», como debe ser.

La conclusión está clara: «Eh, tú, tú te puedes largar / porque yo quiero solo estar aquí en mi nube»:

http://youtu.be/NwCmF4dImSo

Para el lunes, David promete abundar en una de las más acendradas tradiciones de NodosEle: meterse con esa estafa educativa llamada Moodle. Estaremos atentos. por aquí

Moving tales. Historias inesperadas que van contigo

En septiembre llamé la atención sobre la lectura en los tiempos del iPad, y ahora vuelvo sobre el tema, ya que ha salido la segunda aplicación de lectura («a state-of-the-art digital ‘mash-up’ of methods from the worlds of ebook publishing, graphic novels, film and interactive media.») de la gente de Moving Tales«The Unwanted Guest» (en inglés, español y francés):

Se trata de un cuento tradicional que puede ser modificado por el lector. Estas interfaces en las que somos nosotros los que construimos la historia forman parte de la literatura didáctica del aprendizaje de lenguas.

Es sorprendente que de los millones de apps que se han desarrollado para dispositivos móviles, solo 600 tienen relación con la enseñanza. Hay un evidente déficit de «learning apps», que posiblemente se corregirá con el tiempo. Por eso es necesario señalar iniciativas valiosas como las de Voxy o los avances en realidad aumentada.

El potencial es enorme. Por ahora, su gran defecto es la carencia de conectividad (se trata de interfaces flexibles pero cerradas en sí mismas). Su desarrollo será el que acabe de una vez con el absurdo mundo de las pizarras digitales (que desaparecerán, igual que ha pasado con las aulas multimedia). Cuanto antes cambiemos el paradigma, mejor para todos.

Voxy y los nuevos manuales de idiomas

Voxy es un sistema de aprendizaje de inglés para hispanohablantes que se lanzó en octubre pasado (sigue en beta). Desde el principio llamó la atención de medios como The New York Times, por la gran inversión que ha supuesto, así como por la forma en que maneja las interfaces móviles.

Voxy es una especie de versión posdigital de Speak Up, una revista con la que la gente de mi generación intentaba mejorar su inglés. No se trata, por tanto, de contenido estático de dudosa utilidad -como en el caso de Practica español (¿por qué se sigue insistiendo en arquitecturas de este tipo?)-, sino de contenido orientado a la acción de aprender. Paul Gollash (CEO) la presenta así:

«These are your next textbooks,» he announced, flashing up a slide of news and celebrity magazines. «These are your new classrooms» — city streets, and the signs that fill them.

Voxy uses smartphones and the Web as its platform for serving up games and news stories linked to translation tools. The idea is to make learning fun and contextual.

Leyendo el otro día sobre Bitácora (el nuevo manual de Difusión, del que hablaré en otro momento), me acordé de Voxy, ya que veo algunos puntos en común:

  • ambos se presentan en formato magazín, con la idea de que los textos estén conectados con los intereses de los estudiantes. Voxy recoge noticias de tres ámbitos: actualidad, cultura pop (la llaman «farándula») y deporte, que son ámbitos que están muy presentes en Bitácora. Frente a los niveles del MCER, Voxy se organiza en tres grados: básico, intermedio y avanzado.
  • ambos le dan gran importancia a la construcción del conocimiento léxico por parte del estudiante. Con Voxy se gestiona el vocabulario al mismo tiempo que la pronunciación, no solo en un nivel de palabra sino también de «chunks». Hace un buen uso de las herramientas de traducción online.
  • ambos intentan favorecer la autonomía del estudiante, mediante redes de aprendizaje que favorecen la retroalimentación entre pares. En el caso de Voxy destacaría la app de iPhone y el uso de twitter, así como la importancia que le da a los juegos, que me parece que va en la línea de Steve Johnson.

Creo que es un proyecto más serio de lo habitual para este tipo de startups de lenguas, como demuestra el blog que han puesto en marcha (las infografías son muy atractivas), que recoge buena información actualizada para el profesor de idiomas.

Quizá estamos ante nuevas tendencias en los manuales de idiomas. La verdad, ya iba siendo hora, porque últimamente el panorama ELE era de lo más aburrido (por decirlo suavemente):

We are the world, We are the linguists

Algunos profesores y estudiantes del Programa de Lingüística Teórica de la Eötvös Loránd University-MTA de Budapest (que supongo estarán afectados por los recortes económicos en las universidades europeas) han decidido celebrar el vigésimo aniversario del departamento con una nueva versión en inglés de «We Are The World».

Los lingüistas húngaros reivindican su función social a la hora de hacer más comprensible el mundo en que vivimos. Juzguen ustedes mismos (la letra va debajo):

There comes a time / When we heed a certain call, / When linguists must come together as one. / There are people speaking, / They bind and c-command; / It’s grammar, the greatest gift of all.

We can’t go on / Pretending day by day / That we know our language works in the brain. / We are all a part of / God’s linguist family, / And the truth, you know, grammar’s all we need.

Estribillo: We are the world, / We are the linguists, / We are the ones who make a brighter day / By making theories. / There’s a choice we’re making / By forming hypotheses / And we’ll describe a language / Just you and me.

Send them a research group / So they’ll know that someone cares / And their data will be thoroughly explored. / God has shown us / By turning stone to bread / That even a linguist must be fed.

Estribillo

When you’re criticized / There seems no hope at all, / But if you just believe / There’s a usage-based approach. / Well, well, well, well, let us realize / That debates will always come / Even though we stand together as one.

Estribillo

Frauenfelder sobre DIY, cometer errores y unschooling

Mark Frauenfelder ha publicado un nuevo libro, que trata sobre DIY: Made by Hand: Searching for Meaning in a Throwaway World (Portfolio).

En la revista Reason le hacen una entrevista, de la que destaco algunas afirrmaciones:

But you shouldn’t always equate mistakes with failure or punish yourself about them. Basically, in school, mistakes equal bad grades. So that kind of conditioning in the real world is, “I don’t want to make mistakes because I don’t want to be punished, so I’m going to avoid risk.”

Unschooling (no estar escolarizado) is letting kids get bored at home and get bored with their friends and come up with their own ways to learn. You might point them in the way of projects—if your kid expresses interest in making a kite, you can help them along the way.

Look at people like Bill Gates, Steve Jobs, Larry Ellison. They all dropped out of school. Some of the smartest people I know in journalism and in DIY, successful people, never went to college or even dropped out of high school because they just had a passion for experiences and trying things out on their own.

Astrud y la comunicación

Este fin de semana he vuelto a escuchar los discos de Astrud y me he dado cuenta de la cantidad de canciones que pueden interpretarse desde un punto de vista comunicativo.

Es fácil encontrar en esas letras una capacidad muy profunda para interpretar lo que pasa en la mente de los seres humanos cuando tratamos de hacernos entender (estudiantes y profesores de lenguas extranjeras incluidos).

Es decir, hablan del proceso de comunicación, y por tanto del proceso de enseñanza/aprendizaje.

Pongo aquí dos, pero en los comentarios podemos comentar otras. En «Minusvalía» hay, entre otras cosas, una descripción de lo que puede estar pasando por la cabeza de un estudiante de nivel inicial, como me señaló Victoria Castrillejo. En «Atención» (archivo de sonido abajo) hay más de lo mismo y una clara alusión a la estafa evaluadora.

    Para más canciones pop sobre educación, en NodosEle tenemos varias listas en bancamp

    UPDATE 05.11.2010: En «Es increíble» (segundo archivo abajo) me parece ver algo del síndrome del «profesor quemado» en relación con sus estudiantes, entre otras cosas.